La zona quechua del departamento de Puno se desarrolla alejada del influjo directo del Lago Titikaka, por esa razón su clima y su gente son diferentes y merced a su menor movilidad conservan mayor autenticidad en lo que ataña costumbres y folclore. En esos lugares existen parajes inaccesibles y territorios casi inhollado y desconectados, que confieren un panorama sui géneris al cosmos cultural de la altura y el aislamiento quechua.